Grandes Compositores

Grandes Compositores Grandes Compositores

Prácticamente todas las civilizaciones humanas han practicado alguna forma de música. Gracias a la literatura y a la pintura podemos saber cómo eran los instrumentos y las manifestaciones musicales de los pueblos antiguos. Actualmente conocemos parte de las prácticas musicales de civilizaciones como la mesopotámica, egipcia, china, hindú, hebrea, griega, etc. De esta última conocemos incluso el sistema de escritura musical empleado.

Ya durante la época del Imperio Romano comenzó a desarrollarse la música religiosa cristiana como parte integrante de la liturgia. San Ambrosio, obispo de Milán, introdujo los cantos griegos en la Iglesia occidental. Casi al mismo tiempo (siglo IV) san Juan Crisóstomo realizaba una labor similar en la Iglesia bizantina. Dos siglos más tarde se llevó a cabo la unificación de la liturgia cantada cristiana, bajo el papado de san Gregorio el Grande.

Siglos IX al XV

Entre los siglos IX y XIV se desarrolla en Europa occidental la Ilamada Ars Antiqua. Uno de sus iniciadores es un monje llamado Hucbaldo. El momento culminante de la Ars Antiqua es el siglo XII, con la llamada «Escuela de NôtreDame» (de París) a la que pertenecen Léonin y Pérotin. Paralelamente a esta música religiosa, se desarrollan nuevas formas de música profana: a las danzas y canciones populares se suman, entre los siglos XI y XIII, las canciones de goliardos, juglares y trovadores. Las canciones goliardescas más conocidas son los Carmina Burana.

Entre los trobadores hay que citar a Adam de la Halle. En el siglo XIV la Ars Antiqua deja paso a la Ars Nova. Ambos nombres se deben a uno de los primeros representantes del nuevo estilo: Philippe du Vitry. Durante este siglo los compositores más destacados son Francesco Landini y Guillaume de Mauchant.

El siglo siguiente es el de la madurez de la Ars Nova, con John Dunstable, Guillaume Dufay y Johannes Okeghem. El último representante es Josquin des Prés, llamado «El Príncipe de la música».

el RENACIMIENTO

El Renacimiento musical es posterior al pictórico o arquitectónico: ocupa casi todo el siglo XVI. La música renacentista se desarrolla en tres sentidos fundamentales: música vocal religiosa (que a partir del Concilio de Trento cambia de orientación), música vocal profana (cuya forma más característica es el Madrigal) y música instrumental. Los compositores renacentistas no se limitaron a uno solo de estos campos sino que trabajaron en varios.

el BARROCO

La época barroca abarca el siglo XVII y el primer tercio del XVIII. Durante ella, la hegemonía (que hasta finales del XVII se mantenía en Italia) se desplaza a Alemania.

La obra de Claudio Monteverdi es la que mejor puede ilustrar el paso del Renacimiento al Barroco, especialmente sus madrigales, aunque también escribió música religiosa y ópera. A partir de Monteverdi, surgen en Italia tres importantes escuelas operísticas: la veneciana (con Cavalli), la romana (con Luigi Rossi) y la napolitana (con Alessandro Scarlatti). Fuera de Italia, destacan Jean Baptiste Lully y Henry Purcell. Otros compositores barrocos son Giaccomo Carissimi, Arcangelo Corelli, Girolamo Frescobaldi, Tommaso Albinoni, Michel Richard Delalande, François Couperin «El Grande» y Dietrich Buxtehude. EI Barroco se cierra con la llamada «Generación de 1680», formada por una serie de compositores nacidos todos ellos alrededor de este año: Antonio Vivaldi, Georg Philip Telemann, Jean Philippe Rameau, Domenico Scarlatti, Johann Sebastian Bach, Haendel y Francesco Geminiani.

Los dos tercios de siglo que restan no están ocupados por un estilo concreto, sino por una serie de escuelas. Por su edad, el músico más cercano al periodo anterior es Giovani Battista Sammartini, quien desarrolló la forma sinfónica iniciada por Albinoni y Vivaldi. La obra de Sammartini tuvo una continuación en la de Johann Stamitz, considerado como el músico más influyente en la «Escuela de Mannheim». Paralelamente, Carl Philipp Emanuel Bach desarrolla su propia escuela en Hamburgo, y otro hijo de J. S. Bach, Johann Christian, continúa la evolución sinfónica en la línea de Stamitz.

Otro género desarrollado en estos años es la ópera, en su versión de ópera cómica, por Giovani Battista Pergolesi y, en su versión de ópera seria, por Christoph Willibald Gluck. Esta evolución diversificada confluirá, hacia final de siglo, en un estilo concreto: el Clasicismo vienés, cuyos máximos exponentes son Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart.

el ROMANTICISMO

A partir de Beethoven no sólo cambia la forma de componer música, sino también la idea misma de música, de lo que debe expresar.

Se entra así en el Romanticismo, estilo que domina toda la primera mitad del siglo XIX. En Alemania tiene una serie de seguidores destacados, como Carl María von Weber, Franz Peter Schubert, Felix Mendelssohn, Robert Schuman y Franz Liszt.

En Francia llega también a ser dominante a través de la obra de Hector Berlioz, Frédéric Chopin y del italiano Gioacchino Antonio Rossini. Otro romántico destacado es el también italiano Niccolò Paganini. Siempre bajo la influencia del Romanticismo, pero desarrollando también formas específicas (generalmente relacionadas con la historia musical del propio país), aparecen más tarde o más temprano corrientes nacionalistas en toda Europa.

En Alemania, Richard Wagner es el elemento más influyente en la música de su país, dedicado sobre todo a la producción de óperas. Su discípulo más próximo es Hugo Wolf. Compositores influyentes son también Johannes Brahms, Richard Strauss y Gustav Mähler.

Otro país que desarrolla el género operístico es Italia, donde podemos considerar a Giuseppe Verdi como el maestro nacional, sin olvidar a Giaccomo Puccini.

siglo XX

Aunque Charles Yves es considerado el pionero de la música actual, posiblemente sea el ruso Igor Stravinsky el compositor que más ha influido en la producción musical del siglo XX.

En la década de los diez se desarrolló un importante movimiento musical de la mano de Arnold Schönberg, Anton Webern y Alban Berg: el Dodecafonismo.

Francia fue escenario de intentos de renovación por parte de Erik Satie que fueron continuados, por Arthur Ho- negger, Darius Milhaud, Francis Poulenc, etc.

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